Composición, volumen y materia

Confieso que pasada la emoción de escribir el primer artículo, no tenía del todo claro cómo continuar la narración de esta odisea. Pero de repente, hace unos días mientras modelaba un pequeño yeso, caí en la cuenta del siguiente paso. Pensé que hay algo en la escultura que es necesario definir antes que nada: la composición escultórica. La composición es aquello que imanta de sentido y significado a la forma, al espacio que ocupa y a la materia que le da vida.

Considero que la composición escultórica se ajusta a tres premisas básicas a partir de las cuales se planifica la producción: estructura, volumen y superficie.

La estructura es la dinámica interna del volumen, son las líneas que rigen el movimiento de las cantidades de materia, son como los huesos que sostienen a los músculos, son vectores de fuerza. El volumen o la cantidad de materia adosada a estos vectores vendría a ser el músculo, y la superficie sería como la piel; dotada de versatilidad en textura, color, brillo, etc., dependiendo del material en cuestión.

Cuando miren una escultura pregúntense cuántas son y de dónde vienen las fuerzas que provocan su movimiento, sientan en vuestro propio cuerpo la vibración del volumen, traspasen imaginariamente los detalles de su superficie y encuentren los vectores que le dan vida. Estás líneas dotadas de fuerza son el reflejo más simple del alma humana y de su instinto de orden; son, por tanto, la propuesta creativa en desnuda esencia. Porque escenifican nítidamente la sensación de movilidad física y espiritual del creador.

Pensando de manera general y abstracta, podría decirse que la escultura es el resultado de un natural instinto de orden humano que interactúa con la materia. Si observamos el estado primigenio de los materiales escultóricos, veremos que casi todos son informes, irregulares y no demuestran evidencias de patrones de crecimiento (salvo la madera y los cristales). Los humanos los transformamos en símbolos y para ello necesitamos acomodarlos, este principio de reorganización obedece a la visión de un orden que ya sea estético, ideológico, emotivo, etc., y aunado a una labor repetitiva y experimental, deriva en un sistema de producción.

Estos sistemas se convierten eventualmente en técnicas y lenguajes artísticos que pueden detentar el privilegio de ser parte de los códigos estéticos de una cultura. Hoy día estudiamos los resultados de estos códigos estéticos, y se nos enseña a apreciar las diferencias entre un modelado clásico helénico y una talla en piedra medieval. Así también, podemos apreciar las similitudes entre los kouros griegos y los guerreros toltecas. ¿Alguien sabe acerca de estas similitudes? Prometo hablar de ellas en otro artículo, pero si alguien ya sabe la respuesta o descubre el misterio antes de que yo lo publique ¡le invito a compartirlo!

Ahora bien, una vez que un código estético es legitimado por el ímpetu identitario de alguna agrupación civil, religiosa, política o comercial, el uso del código se asocia a la función que la entidad legitimadora le otorgue y difícilmente funciona en otras aplicaciones, un claro ejemplo es el canon de perfil egipcio.

¿Y qué pasa hoy en día? ¿Existe algún canon al cual los artistas debemos apegarnos? Pues yo diría que si y que no… el mundo es muy grande y se viven muchas circunstancias; pero lo cierto, lo verdaderamente cierto, es que impera en nuestra época el precepto de libertad creativa y el artista crea con cuánta libertad puede, inmerso en una sociedad sedienta de encontrar sentido. El arte se ha convertido en una necesidad vivencial dejando atrás el modelo de la relación estética visual o táctil como fundamento de la experiencia estética, hoy día el público quiere SER arte, más que apreciar arte.

Es en términos de esta clásica relación visual que faculta una experiencia estética, que me vuelve a la mente la escultura en vidrio, con su potencia traslúcida, evidenciando el misterio de la realidad humana en su luminosa sombra… el vidrio …

"Bird heart" en mi ventana
“Bird heart” en mi ventana

 

VISCOSO PERO PRECIOSO

Foto de Rebeca Huerta en Pilchuck School of Glass en 2012 durante el curso "Art, Industry and Science" de Sally Prasch.
Podemos ver en esta imagen, un tubo de vidrio de 2 pulgadas siendo calentado directamente con un soplete, una pequeña burbuja de aire en el interior ya ha comienza a darle forma. Foto de Rebeca Huerta 2012.

Una de las propiedades físicas del vidrio que lo hace estar entre nosotros prácticamente en cualquier circunstancia (párense a pensar cuántos objetos hechos con vidrio nos rodean) es la viscosidad, que a diferencia de la transparencia, tiene explicación científica y es en sí, la cualidad que nos permite utilizarlo, manipularlo.

El comportamiento físico de la viscosidad depende de la mezcla de elementos químicos con los cuales se prepara el vidrio, que no es un material natural como el hierro o el cuarzo, sino creado por el ser humano; es una receta y como toda receta tiene variaciones de acuerdo a la necesidad. Por ejemplo, la receta del famoso cristal de bohemia tiene plomo (Pb) por eso brilla que da gusto, o bien, los tazones para hornear pasteles en casa que tiene boro (B) que los hace resistentes a cambios bruscos de temperatura.

Si se imaginan magma deslizándose por la ladera de un volcán o miel escurriendo lentamente desde la cuchara al té, podrán hacerse una idea de cómo se mueve el vidrio cuando está a una temperatura alrededor de los 1000 grados centígrados; se comporta como líquido llegando a adquirir la forma de aquello que lo contiene: de esta manera se han formado fósiles que guardan con gran detalle las evidencias del mundo pasado.

Ahora bien, cuando el vidrio está a temperatura ambiente parece sólido, pero químicamente continúa siendo un líquido cuyo nivel de viscosidad es altísimo. Aquí una clave: para manipular vidrio es necesario reducir por medio del calor, la fuerza de su viscosidad.

Así que de eso se tratan las técnicas: de calentar, manipular y enfriar. Escribió Plinio el Viejo, en su Historia Natural, que los marinos fenicios que transportaban natrón (compuesto natural de sodios cálcicos y carbónicos), estando a orillas del río Belus (cuyas arenas son de un sílice muy fino), hicieron una hoguera con la mercancía y a la mañana siguiente la encontraron fundida con la arena y de color transparente. Por su parte, algunas investigaciones más modernas, apuntan que las recetas de los vidriados cerámicos se independizaron del soporte cerámico y perfeccionaron sus fórmulas buscando la transparencia.

En cualquier caso, y aún faltando explicaciones históricas y científicas, quienes nos dedicamos a crear objetos con vidrio, sabemos cómo hacer para que no escurra más de la cuenta cuando está siendo soplado, o cuánto tarda en enfriarse sin romperse. El oficio de vidriero esta tremendamente vigente en nuestra época y las especialidades son amplias: hay quienes se dedican al vidrio soplado de manera artesanal y artística, así como quienes se dedican a producir botellas para bebidas, alimentos, perfumes y decoración; hay productores de vidrio plano para edificios y casas, espejos, microscopios, telescopios, lentes, lentes para cámaras fotográficas, parabrisas, probetas, copas, pantallas de móvil, de televisión, canicas … uffff… Cuánta cosa, y más.

Yo me dedico a hacer esculturas de vidrio con una técnica creada en la República Checa por ahí de finales de los años cuarenta del siglo pasado, es una técnica fruto de una cultura dedicada por siglos a la manufactura de artículos de vidrio como cuentas para joyería, copas y vasos; que organizados en modelos de taller artesanal-familar sacaron provecho de los recursos naturales de su tierra: bancos de sílice de gran calidad y abundantes bosques con madera dura.

En artículos siguientes me adentraré en la génesis de esta técnica llamada en su idioma original “tavená sklenená plástika” y presentaré a los personajes clave de esta odisea que nos robará un pedacito de admiración.

Espero comentarios, sugerencias, y pensamientos suscitados a raíz de esta lectura. Mi motivación para escribir es la creatividad en potencia de cada mente, así que si te ha interesado el tema ¡Busca, entérate y comparte!